madre primerizaLuego de nueve meses de dulce espera finalmente ha nacido tu bebé, y es entonces cuando comienza la verdadera aventura de ser madre y madre primeriza, que durará el resto de tu vida.

Lo cierto es que los niños no vienen un manual de instrucciones y que su energía desbordante te hará sentir que es una tarea titánica.

Pero toda buena mamá inició de cero, hasta adquirir una serie de conocimientos básicos y la práctica basad en el sentido común. Estas son algunas recomendaciones que podrán serte útiles como en esta etapa de la vida de ambos.

1-Por encima de todo, mantén la calma

El niño va a llorar muchas veces, sin que sepas exactamente por qué. Es un ser humano en desarrollo que no puede hablar aún y por lo tanto va a manifestar si le pasa algo de esta manera. Pero sin importar la causa, esfuérzate por mantener en calma.

Una mamá es la fuente de sentimientos del niño. Ellos interpretan a través de tu “vibra” si algo anda bien o mal. Si sienten tu frustración y desesperación, ellos van a sentir lo mismo. Así que respira hondo y sigue un camino lógico hasta descubrir qué es lo que puede estar molestándolo.

2-El camino lógico

Un bebé va a llorar solamente si hay una molestia a nivel de sus necesidades básicas. Así que empieza por alimentarlo, puesto que puede tener hambre. Si no es eso, posiblemente tenga el pañal sucio, lo cual requiere que lo cambies. También es posible que tenga sueño, así que lo mejor es arrullarlo para que duerma.

El siguiente nivel de problemas es que le duela algo. Desde que nacen, hasta el año puede tener gases que hacen que les duela la pancita. El pediatra te recetará unas gotas pediátricas que lo ayudarán en este trance. También acaricia su pancita volteando el niño sobre tu antebrazo. Esto lo ayudará a lanzar el gas fuera de su cuerpo.

A medida que crecen los bebés tienen molestias como dolores de encías o dolores de oídos. Son todos trances que hay que superar con medicamentos, paciencia y amor. Nada que no hayamos pasado nosotros cuando llegamos a este mundo.

3-Infórmate pero no te apabullesel primer bebé

Hay mucha información sobre los cuidados que necesita un bebé, que puede ser muy útil. Pero muchos de estos consejos pueden contradecirse, puesto que en esta materia también abundan los puntos de vista.

Usa el sentido común para elegir el que creas más apropiado. Sigue lo que suene más lógico para el bienestar del niño. No enloquezcas tratando de entender quién puede tener la razón.

4-La consulta al pediatra

En los primeros tiempos, cuando el niño llora es lógico preocuparse y llevarlo de inmediato al pediatra de confianza de la familia. Hasta que se gana práctica los padres necesitan confirmar con un profesional que todo está bien.

Pero si este te dice que tu bebé está sano, escúchalo. Con el tiempo te darás cuenta de qué es lo que le molesta a tu niño que sea pasajero o que se importante de verdad.

5-Consejos de terceros a las madres primerizas

Cuando una mujer es madre por primera vez aparecen muchas personas a querer darle consejos. Entre las más usuales puede estar la propia madre, la suegra o amigas que ya tienen hijos.

Escucha lo que te parezca razonable y descarta lo que no creas apropiado. No hay un instinto materno mágico, como se atribuye en la creencia popular, pero sí existe el sentido común y el conocimiento que tú vas desarrollando sobre tu bebé y sobre lo que necesita.

Recuerda que no hay dos niños iguales, por lo que no hay dos maneras iguales de criar a un bebé.

6-Cuida de ti misma

Está claro que no es fácil, pero tú también eres importante. Haz lo que debas para mantenerte alimentada, saludable y en forma. Necesitas tu salud para estar siempre cerca de tu hijo, y también requieres de confianza en ti misma para transmitir paz y amor a tu bebé.

Por eso recupera tu figura comiendo de forma saludable y haciendo ejercicio. Puedes usar una máquina caminadora cuando el pequeño duerme. O también puedes salir a pasear cada tarde llevándolo en la carriola. Te sentirás más fuertes y serás una mamá bella que le inspire orgullo a tu hijo en el futuro. También ve a la peluquería y arréglate. Solo por ser mamá, no has dejado de ser mujer.

7-Salidas como pareja

Llegado el momento, es importante que los papás puedan disfrutar de un momento como pareja, recordando el tiempo en que eran novios. Si hay abuelos afectuosos o tíos de confianza que quieran cuidar del bebé una noche, es bueno que se produzca la salida que ayude a mantener la relación matrimonial.

8-Higiene

La higiene de todo lo que rodea al bebé es también muy importante. Cuando es un recién nacido es sustancial que todo lo que toca esté desinfectado, puesto que su sistema inmunológico se está desarrollando.

Con el tiempo, se hará más fuerte y tocará cosas no muy limpias. No te asustes, puesto que no todo representa un peligro para él. Si se ha desarrollado bien bastará con que estén limpios los implementos y enceres en los que come. Es decir, todo debe ser higiénico pero no a un extremo nivel de esterilización.

9-El cuidado de su ambiente

Lo que si representa un riesgo es el momento en que comienza a moverse por la casa y a caminar. Hasta los tres años experimenta lo que se conoce como la etapa oral. Esto significa que instintivamente se llevará todo lo que toque a la boca.

Y, ¿por qué hace esto? Sencillamente porque está explorando el mundo y asimilando todo lo que pueda sobre este. Como no tiene información previa, la primera forma de comprobación que tiene es el tacto con sus manos y con la boca.

Por eso es de suma importancia alejar de sus manos todo lo que pudiese tragarse. No en vano los juguetes para bebé son grandes y toscos. Muchos tienen indicado si son para mayores o menores de tres años.

También protégelo de todo lo que sea cortante o venenoso. Si tienes productos de limpieza en un estante cerca del suelo, cámbialos a un lugar más alto, que el bebé no pueda alcanzar. Las barreras, cubiertas de seguridad de tomas eléctricas, todo lo que asegure que la incursión del bebé en el hogar va a ser segura, es un gasto justificado.

Y por si esto fuera poco, durante esta etapa hay que redoblar la vigilancia de sus travesuras. Si hay mucho silencio en la casa, mejor ve a ver qué está haciendo.

10-Jugar con el bebé

A medida de que crezca juega con él y disfruta del tiempo que tengan juntos. A pesar que debas limpiar toda la casa, todos los días dedícale un rato a juegos, canciones y risas. Eres la persona más importante de su universo, y él necesita reforzar los lazos contigo.

imagenes: J. Pankratz y O. Sidorenko